Alternativa de financiamiento

Por Joanisabel González / joanisabel.gonzalez@elnuevodia.com

Acrecent ofrece soluciones a quienes quieren establecer su propio negocio

Acrecent Financial comenzó operaciones hace tres años, pero en su corta vida, la financiera de propiedad mueble se ha anotado varios logros que, sin duda, beneficiarán al sector de pequeños y medianos empresarios en la Isla.

Luego de una trayectoria de éxito en la industria financiera local, James P. Connor y Raúl H. Cacho, dimitieron a sus respectivos cargos y crearon Acrecent, un proyecto que muchos reconocían como una buena idea, pero que pocos estuvieron dispuestos a apoyar.

Acrecent se especializa en ofrecer financiamiento para el arrendamiento de equipos comerciales e industriales y su objetivo de negocio se centra en la búsqueda de soluciones que hagan posible el sueño de decenas de personas interesadas en establecer su propio negocio.

Según Cacho, los empresarios tienden a querer ser dueños de su equipo cuando en realidad, la mejor alternativa pudiera ser un arrendamiento, ya sea porque el equipo pudiera hacerse obsoleto en un período corto de tiempo o porque es preferible tener un arrendamiento con un pago más llevadero o escalonado.

Esta última condición, cobra más importancia cuando se trata de negocios incipientes en los que el flujo de efectivo es esencial para viabilizar la iniciativa durante los primeros años de operaciones.

“Eso también pasa con la propiedad inmueble. A veces el dueño del negocio compra una propiedad, pero toma esa decisión sin considerar las necesidades de crecimiento de la empresa de aquí a diez años”, indicó.

En el 2003, los ejecutivos comenzaron los trámites para crear la empresa. Fue un año dificilísimo, recordó Connor, otrora presidente de GE Capital en Puerto Rico, al indicar que llegó un momento en que pensaban que el sueño de tener su propia empresa de financiamiento no se haría realidad.

Connor y Cacho aportaron unos $200,000 y levantaron capital adicional hasta alcanzar $2.2 millones, pero el dúo no estuvo por encima de los consabidos escollos vinculados al proceso de permisos a nivel gubernamental.

Los trámites le tomaron casi un año e incluso, durante dicho proceso, recibieron el rechazo de entidades gubernamentales porque supuestamente en la Isla no habría demanda por los servicios de Acrecent y porque el proyecto “no era cónsono con la política pública” del Estado.

En el 2005, Acrecent demostró todo lo contrario cuando viabilizó diversas transacciones que totalizaron $15 millones. “Las necesidades de financiamiento para propiedad mueble en Puerto Rico son millonarias. Hace falta capital para todo tipo de maquinaria, equipo de cocina, grúas, equipo médico”, dijo Connor. Este año, la financiera tiene un presupuesto de unos $40 millones para esos fines.

Además, la entidad acaba de firmar dos alianzas importantes con entidades en EE.UU. que inyectarán más capital a su gestión y a través de las cuales, podrán crear sindicatos para financiar conjuntamente ciertas transacciones.

Un complemento al banco

Acrecent es vista por sus gestores como un complemento a otras iniciativas bancarias y de financiamiento dirigidas al fomento de la actividad empresarial. Explicaron que en Puerto Rico existen diversas empresas de arrendamiento, particularmente subsidiarias bancarias que se dedican mayormente al arrendamiento de vehículos porque éstos son activos de los cuales se puede disponer con relativa facilidad.

Mientras, en las empresas de financiamiento grandes o globales los clientes sólo pueden exponerse a alternativas específicas sujetas a criterios definidos debido a la magnitud de transacciones que se realizan. “Si se sale de la cajita que se diseñó no se puede financiar”, dijo Cacho.

En el caso de Acrecent, la financiera busca resarcir ambas necesidades en el mercado local.

De un lado, la financiera ofrece productos en un segmento de alto riesgo, en la medida que se trata de equipos que dependen de su buen uso y mantenimiento y del otro, Acrecent puede estructurar una transacción millonaria como aquella que sólo requiera algunos miles de dólares.

Claro está, cuando se trata de propiedad mueble, entiéndase equipos de cocina, equipo médico, góndolas de supermercado, grúas u otra maquinaria, el financiamiento de estos productos requiere de una experiencia particular, y en Acrecent, esa pericia se traduce en un equipo de nueve empleados, y en especial, en el bagaje de Connor y Cacho, quienes en conjunto poseen cerca de 30 años de experiencia en este segmento.

Según Connor, en Puerto Rico existe una cantidad de talento increíble para viabilizar proyectos empresariales de todo tipo y según el ejecutivo, los servicios de su empresa cobran mayor importancia en este momento de dificultad económica.

“Hay gente que tiene capital y que quiere poner su dinero a producir”, señaló Connor al agregar que ahora que se habla de despidos en el Gobierno, muchos empleados públicos pudieran considerar establecer su propia empresa capitalizando sobre los talentos y conocimiento que poseen. “Este es el momento de la oportunidad. Quien se lance ahora, en estos momentos difíciles marcará el camino en los próximos años porque se atrevió”, agregó el ejecutivo, quien de paso señaló que en la Isla existen oportunidades en todos los sectores económicos.


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